MAESTRA HONORARIA Amada Rojas (edo. Sucre)

 

Foto: Katrin Lengwinat, Cerezal 2013

 

Amada Rojas († 2016)

Maestra honoraria de UNEARTE 2012

Andrés Cartaya

En el oriente venezolano, específicamente en la vía hacia Cariaco en el estado Sucre, se encuentra un pequeño pueblo conocido por su artesanía llamado Cerezal, donde yace el legado de un personaje maravilloso, él de una cultora de artes ancestrales que será recordada con gran cariño por su gente: Amada Rojas.

Ella fue polifacética y desarrolló diferentes actividades a lo largo de su vida. Su predilección por la elaboración de las tradicionales muñecas de trapo de Cerezal, la dio a conocer dentro del mundo de la cultura popular, sobre todo la sucrense, ya que para ella no solo era el hecho de hacer una muñeca, sino más bien darle vida o revivir a un personaje. Cada muñeca o muñeco tenía un propósito, una personalidad, una historia que contar. Dentro su amplia colección de muñecas se podían encontrar negritas y gorditas muy parecidas a ella, recreando las faenas cotidianas del campo y el hogar, personajes del pueblo como músicos, campesinos, entre otros. También tenía  personajes producto de su imaginación y personajes históricos, como el Mariscal Sucre, el Libertador Simón Bolívar o Juana la Avanzadora. Las dimensiones de estas magníficas muñecas podían ser desde muy pequeñas hasta casi tamaño humano, dependía simplemente de su gusto. Pero su ingenio creador y sus conocimientos no se quedaban  solo haciendo muñecas y muñecos de trapo, a sus queridos personajes les componía canciones para presentarlos y relatar sus historias. También componía canciones para explicar otras actividades que ejercía, como la de “ El Chinguirito” canción que habla sobre esta bebida espirituosa que ella elaboraba para la venta y la cual tradicionalmente se consume para celebrar el nacimiento de un bebe. Además manejaba  los cantos de trabajo, específicamente el de pilón, donde explicaba que no solo es un canto para hacer más llevadero la labor de pilar el maíz, sino también una forma de comunicación entre las personas, ya que se hacían versos para dar alguna información o para echarle broma o un chisme a alguien. Incluso en ocasiones se practicaban cantos de pilón en forma de contrapunteos o repuesta fuertes entre las piladoras versando.

Amada Rojas Vargas fue artesana, cantadora, poeta, amante de su tradición, una cultora que desprendía sencillez y simpatía. Lamentablemente en el mes de mayo de 2016 partió de este mundo terrenal, sin embargo queda inmortalizada en la memoria de su pueblo, de su gente y en cada muñeca que confeccionó.

 

Muñequería de Amada Rojas

Muñequería de Amada Rojas