El Niño Jesús de Tarmas hoy

El Niño Jesús de Tarmas hoy

Daniely Benítez

Prevengan la mesa

y enciendan la luz

para que reciban

al Niño Jesús.

08 niño jesus XarieliEl Niño Jesús de Tarmas, Foto: Xarieli Verasmendi, s/f

La tradición de El Niño Jesús de Tarmas se presume que comienza a celebrarse en el pueblo desde la década de 1860. Hoy es la festividad popular religiosa más extensa con la que cuenta el pueblo.

Si tuviésemos que enmarcarla en fechas de comienzo y término durante un año, podríamos decir que comienza algún sábado posterior al 8 de septiembre[1], y termina con la segunda parranda el siguiente sábado al 1º de enero o el segundo sábado del año. Sin embargo durante el resto del año esta festividad se mantiene activa ya que es entre febrero y agosto que La Sociedad del Niño Jesús de Tarmas agenda y organiza peticiones de los fieles dentro del pueblo para cumplir sus promesas de velorios y misas.

Coro:

Prevengan la mesa

y enciendan la luz

para que reciban

al Niño Jesús.

 

Estrofa:

El pueblo de Tarmas

se siente orgulloso

de tener a un Niño

grande y poderoso.

 

02 Tarmas. 1 de enero 2014Parranda del Niño Jesús. Tarmas, 01-01-2014.Foto: Luis Rafael Ortuño Padilla

Posterior a la fiesta en honor a San Juan Bautista, la Sociedad del Niño Jesús de Tarmas realiza la convocatoria para celebrar la reunión anual de la sociedad. En ésta se realiza la elección de la nueva directiva y se discute, siempre bajo las directrices del Santero y Encargado Daniel Benítez, cuál y cómo será el recorrido del año. Cabe destacar que a pesar de ser ésta una manifestación que data de mediados del siglo XIX, no es sino hasta el año 2001 cuando el Santero Daniel, incentivado por María Yépez (+) y ayudado por su esposa Evely Benítez y su comadre Maité Colina, decide fundar “La Sociedad de El Niño Jesús de Tarmas”. Esta sociedad, que cumple con funciones similares a las de todas las sociedades de santos del pueblo (organizar las fiestas en honor al santo y planificar todas las actividades del año relacionadas con el santo y su imagen), tiene dos características muy especiales que la hace destacar entre todas, y que pretende preservarla a lo largo del tiempo, la primera es que todo tarmeño que tenga fe en El Niño Jesús forma parte de la misma, no se precisa inscripción ni cuotas, y la segunda es que la junta directiva está conformada por niños de cualquier edad y hasta los 17 años inclusive. Una de las tareas de La Sociedad de El Niño Jesús de Tarmas es decidir el recorrido, para ello deben seleccionar alrededor de 13 de los 42 sectores en los que El Niño Jesús de Tarmas tiene una casa de posada en la que le están esperando. En un principio los recorridos se hacían a pié, incluso durante los primeros años en los que Daniel Benítez como Santero Encargado retoma el recorrido, sin embargo al tener que retornar a Tarmas el mismo día y al ser extensos los trayectos el Santero comienza a tomar la precaución de alquilar un auto apto para buscarlos al final del día al término del recorrido. Con el pasar de los años otros fieles y miembros de La Sociedad se suman a los recorridos y acuerdan el pago de dicho transporte, otras veces algún fiel pone a las ordenes su camioneta para llevar al Santero con la santa imagen; éste es también uno de los temas que suele discutirse en las reuniones de La Sociedad. Otra tarea a designar en la reunión de esta sociedad es quiénes serán los acompañantes que este año compartirán la sagrada misión, y es que el Daniel Benítez ha seleccionado a un grupo de jóvenes tarmeños a quienes en la reunión les asigna  algunos de los recorridos para que sean quienes lleven en sus brazos a El Niño Jesús. A estos jóvenes les llaman cariñosamente ”santeritos”.

Si El Niño se va

se va pa’ Belén

qué hacemos nosotros

vámonos con Él.

03 Tarmas 2013Parranda del Niño Jesús. Tarmas 2013. Foto: L. R. Ortuño P.

Desde los comienzos de esta tradición siempre hubo un Encargado, un Santero y su acompañante. Cada año el mayordomo de fábrica seleccionaba a un joven responsable, que muchas veces se ofrecía previa y voluntariamente para pagar alguna promesa a El Niño, para que fuese el Santero aquel año. El Santero escogido era por lo general o el mismo Santero de años anteriores o alguno de sus acompañantes. Con ello se garantizaba y agilizaba la dinámica, ya que éste conocería los caminos, casas y dueñas de casa posada adonde debían llegar en cada sector. Al Santero le era encomendada la santa imagen de El Niño Jesús de Tarmas y una carta certificada por el jefe civil de turno, el cual lo autorizaba para hacer dicha tarea. El Santero y su acompañante llevaban además un macuto (mochila o morral pequeño) con alguna muda de ropa y una arepita para el camino.

Como todas las manifestaciones humanas, la tradición de El Niño Jesús de Tarmas ha vivido una serie de modificaciones, adaptaciones a la dinámica de cada época. Anteriormente, el Santero y su acompañante se iban del pueblo con la santa imagen a recorrer pueblos y caseríos y no se les veía de nuevo sino hasta el 23 de diciembre, fecha en la que regresaban al pueblo para el tradicional velorio de fulías y parrandas en honor a El Niño Jesús, y el 24 a la iglesia para que El Niño estuviese en el templo durante la celebración de la natividad. Ellos iban solos con el deber de visitar todas las casas de posada y volver al pueblo en la fecha prevista. Si bien había un orden prestablecido no había un calendario con fechas marcadas, se sabía la ubicación de ellos porque se comentaba por los caminos, porque estaban todos pendientes de los velorios y porque al llegar a cada casa de posada quienes les recibía lanzaban cohetes y disparaban sus escopetas. Estos sonidos retumbaban en las montañas y así a la distancia era fácil descifrar por dónde estaban. Hoy en día hay un calendario de fechas que seguir y el Santero y su acompañante vuelven al pueblo después de llevar a El Niño de un lugar a otro. Además, con la organización para los traslados, y al haber niños durante el recorrido, ya el Santero no cuenta con un solo acompañante sino que son varios, entre los que por lo general no faltan un tamborero con su tumbadora, una charrasca, pandereta y/o maraca y alguien que se anime a tocarla(s), y las voces de los presentes que entre conversación y conversación no dudan en entonar parrandas y aguinaldos. Parafraseando a la profesora Ruth Suniaga los parranderos de El Niño Jesús de Tarmas con su música son la voz de El Niño. Para los tarmeños no hay agotamiento posible porque El Niño no puede andar en silencio: debe haber música y alegría a su paso.

04 Tarmas 23 12 2013Parranda del Niño Jesús. Tarmas, 23-12-2013. Foto: L. R. Ortuño P.

Vámono´mi Niño

callejón derecho

aunque los barriales

nos den por el pecho.

05 Tarmas 7 12 2013Parranda del Niño Jesús. Tarmas, 07-12-2013. Foto: L. R. Ortuño P.

No cabe duda que la santa imagen de El Niño Jesús de Tarmas se encuentra cargada de un enorme simbolismo. Para los tarmeños y para todos los devotos que le adoran dentro y fuera del territorio tarmeño esta imagen no solo representa, más bien Es, es la presencia de Jesús niño, de Jesús es su estado más puro, poderoso y milagroso pero siendo un frágil bebé. Así que de sus devotos recibe adoración, alabanza, fe pero también los mimos y el amor que un hermoso bebé inspira.

Uno de los momentos especiales en el marco de esta manifestación es el vestido de El Niño, el cual es cambiado tres veces a lo largo del año: días previos al 2 de febrero por celebrarse en el pueblo las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora de la Candelaria, además el día en que comienza su recorrido, y el 24 de diciembre previo a la fiesta de la natividad. Quien ha hecho la promesa, que por lo general es una mujer, queda a solas con la imagen en una habitación dispuesta para ese momento. El vestido es retirado con cuidado y a continuación se procede a la limpieza de la imagen con pañuelos, gasas y/o algodones impregnados de algún perfume suave. Posteriormente suelen colocársele escarpines, pañales, ropa interior, camiseta y el vestido, el cual es también perfumado al igual que las tres potencias de su cabeza. Quienes lo han vestido describen el momento como poderoso, íntimo, y como que Jesús se hiciera presente en el lugar.

06 Tarmas 7 12 2013El Niño Jesús. Tarmas, 07-12-2013. Foto: L. R. Ortuño P.

Niño chiquitíco

hijo de María

eres más hermoso

que la luz del dia

 

El Niño de Tarmas

parece un coral

parece la estrella

que alumbra en el mar.

El vestido es realizado por promesa, y en algunos casos se le encarga Paulina “Pillín” León que tiene las medidas. Y luego de usar, todas las prendas son guardadas en el escaparate, donado por Daniel José Benítez en el año 2002, fabricado por el ebanista Bernardo José Pérez y custodiado por la maestra Maité Colina.

Una vez que El Niño ha sido vestido con sus nuevas prendas el Santero Daniel Benítez lo coloca de nuevo en la cuna, la cual fue fabricada por el ebanista Oscar Aranda a encargo y medidas de Daniel Benítez. Con respecto a la cuna un misterio yace sobre ella, y es que para algunos de los que la cargan, llevando a El Niño, la sienten tan liviana como si fuese de mimbre, para otros sin embargo resulta pesada llegando a ser una tarea difícil incluso levantarla de la mesa. Algunos dicen que en estos casos El Niño esta vaticinando futuros turbios, otros dicen que es una travesura para que no lo levanten porque en ese lugar la parranda está sonando muy bien.

07 Tarmas 1 12 2014Cuna del Niño Jesús. Tarmas, 01-01-2014. Foto: L. R. Ortuño P.

Dentro de la cuna, atados a un cordón que cuelga por las paredes internas, se encuentran los milagritos, esas figurillas representando ojos, orejas, manos, corazones, pies, piernas, cabezas, cuerpos enteros, senos, plantas, animales, etc, entregadas por un milagro realizado o pedido. Así mismo pueden encontrarse en el piso de la cuna casitas, medallas, zarcillos, anillos, diges o pulceras,  todos reflejos de promesas.

En el techo de la cuna, dos son los símbolos que podremos encontrar, depende del momento de la manifestación en la que se observe. Durante las parrandas  del 1º de enero y la segunda parranda podemos ver flores sobre la cuna. Éstas son colocadas por los dueños de la casa en la mesa en la que será colocado El Niño al entrar, y justo antes de salir quien esté cargando a El Niño deberá tomarlas y ponerlas sobre la cuna. Puede pasar también que en la mesa no haya flores. Cuando esto ocurre quien esté cargando a El Niño deberá dejar alguna de las que ya se encuentran sobre la cuna; las mismas serán usadas para infusiones, té o en compresas para sanar dolencias. Durante el recorrido suele haber caramelos, los cuales son entregados por el Santero o alguno de los santeritos a todos los niños, que lo estén acompañando, los que se vayan encontrando en el camino, los de las casas de posada e incluso a los niños que habitan dentro de los corazones de cualquiera de los acompañantes y parranderos. Los caramelos, introducidos en la tradición por Daniel Benítez, hoy se han convertido en uno de los símbolos que forman parte de esta tradición.

Vámono´ Emmanuel

salvador pascual

que tu santa madre

te mandó a buscar.

Pidámosle al Niño

salud si conviene

para hacer lo mismo

el año que viene.

 

[1] Se celebra en Tarmas a La Virgen de Coromoto. El Niño Jesús no puede estar ausente de la iglesia durante alguna fiesta mariana.

Escenas de la Parranda