noviembre 3rd, 2009 by admin

Rodolfo Santana
El reconocido dramaturgo venezolano compartió con los estudiantes de UNEARTE ypúblico en general, su experienciaen el mundo de las tablas, en donde se ha destacado como escritor y director de varias obras teatrales. Desde los 14 años se vio como un inquieto jovenque luego formaría parte de la historia escénica del país.
Caracas, octubre.- La Universidad Nacional Experimental de las Artes,tuvo el placer de compartir con el dramaturgo venezolano Rodolfo Santana el pasado martes, 27 de octubre, en la sala “A” de UNEARTE-Plaza Morelos, donde fue recibido por estudiantes, y público en general, quienes le esperaban para conocer más sobre la vida de estehombre de letras que forma parte de la historia teatral del país.
Con sus personajes bajo la manga,su ingenio teatral y sus inquietudes políticas,llegó Santana a un encuentro moderado por Humberto Orsini, Carlos Herrera y Carlos Rojas, quienes llevaron el hilo conductor de una amena velada donde el teatro fue el protagonista de las palabras de un creador que ha plasmado el sentir social de un país en sus obras. Y es que sus piezas reflejan una sociedad que está en constantes cambios y que pueden ser reveladas en las tablas.
Con una amplia trayectoria en el mundo de los escenarios, el maestro comentó que empezó en este profesión cuando apenas tenía 14 años, “en esos años también estaba muy metido con la parte política, cuando vivía en Petare. Yo escribía y leía muchísimo, tenía varios cuentos, e inclusive, una novela “Los Halcones Dorados”. Un día se la di a mi papá para que la leyera, al día siguiente, en el desayuno, me dijo que era una maravilla, que era algo extraordinario para esa edad;entonces, le dije que necesitaba dinero para publicarla y me dijo que como iba publicar esa tontería. Me dijo que él era mi papa y le parecía bien, pero no para publicarla, que siguiera, trabajara duro, quemás adelante me daría el dinero para que lo hiciera”, comentó el dramaturgo.
Completó diciendo que luego de esa disyuntiva empezó a dirigir un grupo de teatro en el partido comunista, y se inició en el arte de escribir obras de lo que él veía, “de esas necesidades que tenían las personas, era una dramaturgia de la necesidad extrema, con personajes que vivían en esos barrios que tenía cerca, la reacción de la gente fue extraordinaria, el aprendizaje que tuve fue bueno, se dio en las comunidades de esos barrios que estaban naciendo en Petare, donde también influenciaban las condiciones políticas”, dijo Santana.
Confesó que su acercamiento al teatro ha sido más desde la dirección y la dramaturgia,aunque estudió actuación, desde un principio se dio cuenta que no era bueno para la interpretación de personajes; sin embargo, en varias oportunidades ha tenido que asumir ese rol, pero sin mucha satisfacción: “Y es que yo nunca me consideré actor, las veces que me vi obligado a actuar lo hice muy mal. Sé dirigir actores, pero como dicen por ahí, “en casa de herrero cuchillo de palo”, en algún momento cuando me he subido a un escenario a trabajar siento que he fallado como actor, nunca nada principal, sino papeles secundario, pero sé que lo he hecho muy mal, y es que no sigo las instrucciones que yo mismo he dado, no tengo la convicción del ensayo, de ese juego donde el actor se satura, se nutre de ese tiempo, una costumbre, un manejar la palabra hasta que logra el equilibrio maravilloso,eso no lo tenía yo. Siempre fui un desastre como actor, pero sí me gusta la dirección y construir el campo interpretativo junto al actor”.
Sobre el mágico mundo teatral afirmó que “la ficción es un salto sobre la realidad, es una interpretación, es algo probable. Tanto en el cine como en el teatro nosotros estamos jugando, cuando escribimos una obra o película, estamos construyendo una realidad, una interpretación. Y es que el ser humano tiene algo que se llamasuspensión de la incredibilidad, eso sucede cuando asumimos un espectáculo, suspendemos la natural incredibilidad del desempeño cotidiano, lo que nos permite disfrutar de la obra, sino esto no existiera, no creyéramos lo que estamos viendo”.
Entre otras cosas, enfatizó que toda obra de teatro, desde los griegos hasta la actualidad está inmersa en la política, “toda representación lleva esos matices, siempre política, porque todo lo que oscila en torno al hombre es política. Yo en mis trabajos, en mis discursos, también trabajo el humor muchísimo, insisto, es una vía que utilizo para que lo matices políticos de la pieza estén coordinados de manera tal que resulten vinculados a la rítmica interna del venezolano.Yo escribo, o trato de escribir, para los obreros, motorizados, estudiantes y esas señoras que están buscando un medio desesperado para sobrevivir al costo de la vida. Esa es la vida del discurso, lo que uno llama la relación subalterna, ahí es donde están ubicados los personajes que yo traigo a la dramaturgia”.
Agregó que con el transcurrir de los años, los discursos teatrales han cambiado. “Porque si hay algo que interpreta a las sociedades es larepresentación, es un hecho inmediato,los discurso están vinculados a la representación y eléxito de ellos, depende de la vinculación con el movimiento social y político de la sociedad y el momento. En los años 60 el discurso de la dramaturgia era un discurso de reacción depresiva, donde los recursos del castigo prevalecían de manera total; ahorala representación ha cambiado, el tonova dirigido al contorno de la sociedad del momento, ahí se centran los matices”.
De este modo, Rodolfo Santana, compartió parte de su travesía por el mundo del teatro. Con su voz cálida y su cuerpo relajado mantuvo la atención de los asistentes por más de una hora,quienes escucharon atentos sus palabras y tomaron de sus vivencias las herramientas necesarias para seguir creciendo y formándose en el ámbito teatral.